- Área: 200 m²
- Año: 2017
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Fotografías:José Hevia
Descripción enviada por el equipo del proyecto. Esta vivienda unifamiliar se sitúa en una ladera salpicada de casas con vistas al mar. Se trata de una edificación de los años 70 con un fuerte carácter. La distribución, muy compartimentada, no se adecuaba a las necesidades de los clientes. Además de vivir en la casa querían trabajar en ella, y también disponer de una zona con cierta independencia para sus hijos adolescentes. El proyecto ha consistido en una reforma interior que se adecuase al nuevo programa funcional.
La casa cuenta con 2 plantas y tiene la escalera en una posición central de modo que divide cada planta en 2 zonas de tamaño similar. Era muy luminosa de origen, con infinidad de ventanas y pequeñas terrazas orientadas a sur. El proyecto propone una distribución más abierta que se aprovecha de estas situaciones de partida.
La intervención reivindica su lugar desmarcándose de la preexistencia en cuanto a las geometrías y materiales -suelo continuo, muebles triangulares, puertas articuladas- pero también utiliza los recursos de la preexistencia, reaprovechando y moviendo ventanas y jugando con el cromatismo de la madera original.
En el lado este de la escalera de la planta de acceso se ubica el área a de los hijos; una secuencia de habitaciones alrededor de un gran distribuidor que funciona como su propia sala de estar. Cada dormitorio tiene una habitación anexa a modo de estudio, y se puede regular el grado de conexión con su zona común mediante un sistema de puertas partidas a media altura como las de un establo.
El lado oeste de la planta de acceso contiene la cocina y espacio para salón y comedor, relacionados con la oficina mediante una doble altura.
El lugar donde se ubica la oficina era una terraza que se ha cubierto con un lucernario, mientras que el resto de la planta superior, separada de la oficina por la escalera, se ha destinado a los padres.