
Smiljan Radić Clarke, ganador del Premio Pritzker 2026, es un arquitecto chileno contemporáneo conocido por su enfoque experimental hacia el diseño, con una práctica que equilibra lo elemental con lo íntimo, lo monumental con lo frágil. A lo largo de más de tres décadas, Radić ha desarrollado una arquitectura que resiste la repetición y la categorización estilística convencional, prefiriendo, en cambio, intervenciones profundamente específicas del lugar, sintonizadas con el material y culturalmente reflexivas. Su trabajo negocia entre la permanencia y la impermanencia, la memoria y la imaginación, creando edificios que son tanto acerca de la experiencia humana y la emoción como de la estructura y la forma. A través de residencias, instituciones culturales e instalaciones temporales, la arquitectura de Radić resalta la interacción entre contexto, materiales y los gestos sutiles que moldean cómo se habitan y perciben los espacios.
Los diseños de Radić emergen de una aguda sensibilidad hacia la historia, el paisaje y la presencia humana, reflejando una filosofía más amplia en la que la arquitectura se entiende como un proceso acumulativo y en capas. Influenciado por la literatura, la filosofía y el mito, así como por su propia crianza multicultural, aborda cada proyecto como una indagación singular en lugar de una oportunidad para afirmar una estética distintiva. Desde la pequeña Casa Chica, construida a mano en los Andes, hasta instalaciones reconocidas internacionalmente como el Pabellón Serpentine en Londres, el trabajo de Radić revela un interés duradero en crear experiencias que son simultáneamente protectoras, contemplativas y abiertas a la interpretación.
























