El Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA es un evento internacional para el diálogo arquitectónico organizado por la Unión Internacional de Arquitectos (UIA, por su acrónimo en francés), una organización no gubernamental que une asociaciones nacionales de arquitectos y arquitectas de más de 100 países, representando a más de un millón de profesionales. El primer Congreso de Arquitectos de la UIA, que también marcó la fundación de la institución, se llevó a cabo en Lausana en 1948 durante el período de reconstrucción de posguerra. Desde entonces, los congresos de la UIA se han celebrado cada tres años en una ciudad diferente dentro de un país miembro, sirviendo como el principal evento recurrente de la organización. En 2026, el Congreso se llevará a cabo en Barcelona, y la UNESCO ha designado a la ciudad como la Capital Mundial de la Arquitectura 2026. Cada Congreso se centra en un tema clave relevante para la profesión, articulado a través de una temática central. Los temas recientes incluyen Copenhague 2023: "Sustainable Futures. Leave no one behind" y Río 2020–2021: "All the worlds. Just one World". El tema para 2026 es "Becoming. Architectures for a Planet in Transition", dando la bienvenida a figuras de renombre en el pensamiento y la práctica arquitectónica contemporánea para una visión amplia y crítica de los posibles futuros de la arquitectura.
Se trata de una vasta zona rural que se extiende por el planeta asumiendo distintas expresiones según el contexto — de los arrozales asiáticos a los asentamientos agrícolas africanos, de las pequeñas propiedades europeas a los latifundios y comunidades agroextractivistas de las Américas. Aún así, ¿habría algo que las une detrás de esta pluralidad? Y, sobre todo, ¿cómo revelaría la arquitectura ese vínculo silencioso?
En los últimos años, esta relación de larga data comenzó a cambiar. Las imágenes arquitectónicas no solo se volvieron más refinadas o avanzadas tecnológicamente; adquirieron un nuevo significado social e institucional. A medida que las imágenes se movían más allá de contextos profesionales y entraban en una circulación pública más amplia, su papel se expandió. Ya no eran solo métodos de comunicación dentro de la disciplina, sino también objetos de interpretación pública, discusión y, en ocasiones, disputa. Esto marcó un cambio sutil pero importante en cómo se entendían y utilizaban los elementos visuales arquitectónicos.