Maqueta [visualización 3D]. Image Cortesía de COAM / Felipe Assadi
Junto a la conferencia que presenta en Madrid este 08 de septiembre, el arquitecto chileno Felipe Assadi también inaugurará la exposición SUR PARALELO 32, integrada por una maqueta de 3,2 metros de largo, construida a partir de una única viga de pino oregón de 2” x 8”, cortada en doce bloques tallados y que reúne 12 de las obras de Assadi, construidas en Chile.
Memoria oficial: El paralelo 32ºS, en el encuentro con el meridiano 70ºO, es el lugar de nuestra primera obra. Desde ahí en adelante, los proyectos se han desarrollado en todo el territorio, longitudinal y transversalmente de norte a sur y de oriente a poniente respectivamente, pero la variable más determinante en la toma de decisiones de la mayoría de las obras, ha sido su emplazamiento dentro de la topología que se encuentra de cordillera al mar.
Hoy 14 de febrero se celebra alrededor del mundo el Día de San Valentín (Día de los Enamorados), una celebración inicialmente religiosa (y antes, pagana) a raíz del onomástico de san Valentín, el sacerdote romano mártir que en secreto celebraba matrimonios entre jóvenes parejas del siglo III dC, contradiciendo la voluntad del emperador Claudio II, quien proclamaba que los hombres solteros eran mejores soldados que aquellos que formaban familia.
En este día tan especial para tantas parejas del mundo, hemos decidido poner todo nuestro amor seleccionando 23 hoteles, bares y restaurantes en Latinoamérica para que celebres este día con tu pareja.
Pues hoy, como en el resto del año, ¡Amamos la Arquitectura!
https://www.archdaily.mx/mx/762237/23-lugares-en-latinoamerica-para-celebrar-el-dia-de-los-enamorados-si-eres-arquitectoArchDaily Team
Finalizada hace algunos días, la 8° Bienal Europea de Paisaje en Barcelona 2014 ha anunciado a los ganadores del Premio Internacional Rosa Barba, organizado por el COAC (Colegio Oficial de Arquitectos de Cataluña) y la ETSAB (Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona).
'Cuando tu casa contiene semejante complejo de cañerías, conductos de humos, cables, luces, enchufes, hornos, piletas, trituradores de residuos, antenas, refrigeradores, calentadores – cuando contiene tantos servicios que el equipo podría soportarse por sí mismo sin ayuda de la casa, ¿para qué tener una casa para sostenerlo? Cuando el costo de todo este instrumental es la mitad del costo total (o incluso más), ¿qué es lo que está haciendo la casa excepto esconder sus partes pudendas mecánicas de la mirada de los transeúntes?' (Reyner Banham) [1]
Habitualmente, la arquitectura es pensada como una carcasa, escondiendo el complejo sistema de redes y flujos que permite que podamos habitarla. El camino natural –y familiarizado– parece ser ese: esconder lo que nos parece poco atractivo y crear escenarios según las modas del momento o el gusto del cliente.
¿Pero qué pasa si estos mecanismos son expuestos a la vista de sus usuarios? Aparentemente muy poco. Sigue siendo una operación expresiva y formal, a menos que sus mecanismos empiecen a ser parte de la estructura o del espacio, o sean aprovechados en favor de sus habitantes.